Comportamiento discursivo de los verbos deícticos en muestras orales de hablantes de la ciudad de Santiago de Cuba

Discursive Behavior of Deictic Verbs in Oral Samples of Speakers of the City of Santiago de Cuba

 

Tania ULLOA CASAÑA - Universidad de Oriente, Cuba

 

Resumen: En el presente artículo se analiza el comportamiento discursivo de los verbos deícticos en muestras orales de hablantes de la ciudad de Santiago de Cuba teniendo en cuenta el entorno lingüístico y extralingüístico en que aparecen dichas formas y las intenciones del emisor que lo llevan a su empleo. El estudio realizado permite observar que estas formas lingüísticas son de interés, tanto desde el punto de vista de la teoría gramatical como desde la óptica de su comportamiento discursivo, pues adquieren plenitud referencial dentro del contexto pragmático en que son utilizadas.
Palabras clave
: comportamiento discursivo; verbos deícticos; deixis especial; pragmática.

Abstract: This article analyzes the discursive behavior of deictic verbs in oral samples of speakers of the city of Santiago de Cuba, taking into account the linguistic and extralinguistic environment in which are these forms and the intentions of the sender that lead him to his employment. The study shows that these linguistic forms are of interest, both from the point of view of grammatical theory and the perspective of discursive behavior, as they acquire referential fullness within the pragmatic context in which they are used.
Keywords
: Discursive Behavior; Deictic Verbs; Spatial Deixis; Pragmatic.


Plano
A modo de introducción
Los verbos deícticos
Sobre la muestra
Análisis
A modo de conclusiones
Bibliografía
Convenciones gráficas utilizadas




A modo de introducción  Volver al inicio

1Los deícticos son aquellos elementos que remiten al contexto (lingüístico o extralingüístico) que rodea el acto de la enunciación. Señalan y sitúan, en el espacio y en el tiempo, personas, objetos y acciones, tomando como punto de referencia el eje de coordenadas centrado en el yo, aquí, ahora del hablante, por lo que se convierten en unidades lingüísticas que relacionan el enunciado con la situación en que es emitido.

2Una primera distinción básica entre las unidades deícticas se relaciona con el tipo de información deíctica. Desde este punto de vista, la deixis espacial codifica las referencias locativas de los enunciados en relación con la situación y orientación física de los participantes en el acto de habla (Escavy, 2009: 70).

3Desempeñan esta función, en la lengua española, los pronombres demostrativos, los adverbios demostrativos de lugar, los adverbios nominales transitivos e intransitivos, determinadas frases preposicionales locativas y los verbos deícticos.


Los verbos deícticos  Volver al inicio

4La denominación de verbos deícticos se basa en la oposición esencial entre posición estática y dinámica –reposo o movimiento–. Cifuentes Honrubia (1989: 59) observa que su conceptualización no es sino una categorización de las relaciones físicas en términos gramaticales. La localización se fundamenta en la ubicación espacial de los participantes del acto comunicativo, mientras el movimiento describe una trayectoria poniendo en relación un punto de observación también vinculado con esa propia posición.

5E. Coseriu (1978: 34) fue uno de los lingüistas en sugerir el componente deíctico del significado de determinados verbos que han llegado a constituirse en un obligado apartado en las investigaciones que tratan el tema de la deixis [1]. Establecer una clasificación interna de estas categorías resulta una tarea compleja. La mayor parte de los autores refiere dos grandes grupos: verbos de movimiento o desplazamiento y de localización.

6En los trabajos de Talmy (1985) y Traugott (1987), el movimiento y la localización se analizan como partes de la misma noción. Así, Talmy (1985: 70) expresa que un evento de movimiento es toda situación que contiene una trayectoria y una localización estática. A su vez, Traugott (1987: 393) define la localización (location) como una relación estática o dinámica con respecto a un punto de referencia (Sanromán Vilas, 2012).

7Sus valores deíctico-referenciales permiten, de esta forma, reunirlos en dos grupos:

- Los que expresan cambio de localización (por eso son también denominados verbos de movimiento) en los que no solo se conceptualiza la trayectoria, sino que puede aparecer focalizada en uno de sus puntos (origen, trayecto, meta) como ir, venir, traer, llevar, volver, entrar, salir, llegar, regresar, bajar, subir.
- Los que focalizan el espacio de localización como estar, situar.

8Los verbos de movimiento indican el desplazamiento de un objeto en el espacio durante un periodo de tiempo. Este desplazamiento se desarrolla siempre respecto a una o más entidades inmóviles que sirven como marco de referencia. Normalmente, el sujeto que se mueve parte de un punto de origen y llega a una meta. El criterio primario para la determinación de los contextos deícticos en la selección del verbo, en estos casos, es la posición del hablante y su destinatario con respecto al destino del desplazamiento, el cual puede coincidir, o no, con el momento en que se produce el intercambio comunicativo.

9Existen casos, como emigrar, exportar, importar, que pudieran considerarse verbos deícticos si se atiende, por ejemplo, al hecho de que emigrar supone un desplazamiento a un lugar siempre distinto de la localización propia (normalmente limitada al país) de quien lo enuncia, especificando de esta forma la situación espacial concreta de la situación comunicativa.

10La caracterización semántica de los verbos deícticos determina, por otro lado, el criterio de selección de las preposiciones, según los argumentos locativos que se asignen en cada caso. La estructura léxica de los verbos del primer grupo, por ejemplo, se organiza en relación con la orientación del movimiento, lo que justifica la selección de la preposición a o de por parte del lexema verbal, según se orienten en relación con el punto de referencia inicial o final del desplazamiento: “Voy a Santiago de Cuba; Vengo de Santiago de Cuba; en, por el contrario, señala el lugar dentro del cual está u ocurre aquello que expresa el significado verbal “estar o hallarse.

11Se debe tomar en cuenta, sin embargo, la posibilidad de conmutación que tienen las preposiciones según los diferentes contextos en los que pueden aparecer. A y hasta: “Voy a Santiago de Cuba/Voy hasta Santiago de Cuba”, o para y hacia: “Voy para la casa /Voy hacia la casa”, en todos los casos poseen el sema de orientación.

12Las correlaciones de preposiciones son, por otro lado, formas complejas constituidas por dos de ellas, cada una con su propio término, el primero constituido por el origen, el segundo, el destino del movimiento o bien el límite de la trayectoria:Voy de Matanzas a Cienfuegos;Lo llevé desde Cienfuegos hasta Matanzas. El siguiente esquema así lo ilustra:

Figura 1: Correlación de preposiciones (Waluch de la Torre, 2008)

 

13Los verbos ir y venir, traer y llevar, como se aprecia, tienen un componente direccional expresado por el complemento de lugar; aunque en los contextos que implican la presencia del hablante en la meta del movimiento es posible el intercambio de ir por venir o llevar por traer. En tales casos, el emisor puede adoptar dos perspectivas diferentes sin alterar el contenido significativo del mensaje:

- Alejamiento del punto de partida: "¿Me puede enseñar lo que lleva usted en la maleta?"; "Mis amigos fueron a Cuba a verme".
- Acercamiento al destino o meta: "¿Me puede enseñar lo que trae usted en la maleta?; "Mis amigos vinieron a Cuba a verme".

14Los verbos deícticos en español son, por otro lado, fuente de numerosos marcadores discursivos o conversacionales, como venga, anda, vaya, vamos; en otros casos, expresiones, como “llegar a oídos de alguien, entrar en éxtasis,entrar en calor”, “salirse de sus casillas”, pueden describir un movimiento en sentido figurado o admitir, en contextos distintos, usos tanto espaciales como atributivos: “Pedro se encuentra en Berlín/Pedro se encuentra en apuros.


Sobre la muestra  Volver al inicio

15La muestra que se analiza se compone, en este caso, de treinta grabaciones auditivas, correspondiente a igual número de informantes, con una duración aproximada de quince minutos. Para su recogida se estableció con cada informante una conversación semidirigida en la que la investigadora se presentó como entrevistadora participante. Esta técnica se ha revelado como un recurso de incuestionable utilidad pues el intercambio puede conducirse como una conversación espontánea, con un grado mínimo de formalidad semejante a aquellas que pudieran surgir espontáneamente en contextos naturales.

16En el periodo de preparación previo al inicio de las grabaciones se dispusieron los tópicos que servirían de guía para el intercambio, puesto que el investigador es consciente de la variedad de temas sobre los cuales se puede conversar y cuáles resultan más apropiados para el interlocutor (Silva-Corvalán, 2001: 57). Las temáticas sugeridas de manera general fueron: las tradiciones histórico-culturales y populares de su lugar de residencia, sus costumbres, los gustos y aspiraciones de los informantes, sus valoraciones sobre determinados asuntos de interés, así como otras preguntas de apoyo que sirvieron como estímulo para propiciar el intercambio; aun cuando se estableció para cada sesión de grabación este patrón organizativo, se buscó en todo momento que la recogida de datos respondiera a un dinamismo interaccional.

17Novedoso resulta realizar la indagación en la ciudad de Santiago de Cuba, segundo centro poblacional más importante de Cuba y cuyos valores históricos y culturales la convierten en un sitio idóneo para cualquier pesquisa de carácter humanístico y lingüístico en particular.


Análisis  Volver al inicio

18Una vez recogida toda la información y luego de su transcripción [2], la cual constituye una parte fundamental del análisis ya que implica la primera manipulación de los datos obtenidos, se pasó a analizar el comportamiento discursivo de los verbos deícticos presentes en la muestra a partir del significado que adquieren en el contexto.

19Como se aprecia en los próximos ejemplos, el yo codificador representa el centro de orientación, determinando un punto de vista egocéntrico que establece los límites espaciales a partir de una trayectoria marcada por un origen (de Guantánamo, de la Sierra Maestra) y que culmina en el marco local en que se ubica el enunciador durante el intercambio comunicativo (para aquí, para acá). En (2) resulta interesante el empleo del verbo deíctico (llevar) pues es usado en este contexto por el hablante para indicar permanencia en una región espacial (esta provincia-llevo en ella):

(1)      Yo vengo de la Sierra Maestra, a los dos años me trasladé para aquí // comencé mis primeros estudios en la escuela Ramón Rodríguez

(2)      Esta provincia claro que me gusta y llevo en ella ya muchos años/te cuento/yo soy de Guantánamo y vine para acá cuando mi hijo tenía diecisiete meses de nacido

20En otros casos se proyecta la meta del movimiento hacia la posición que ocupa el hablante en el marco del intercambio; el componente direccional y su localización se expresan mediante un adverbio (vino-aquí) o un sintagma preposicional que acompaña a la forma verbal en ese entorno sintáctico (vino-a mi casa). En (4) se produce un movimiento hacia la posición del hablante, pero en el momento en que se produjo el evento comunicativo, trasladándose imaginativamente el origo espacial a una situación distinta a la de la enunciación.

21En (5) el verbo de localización estar es usado en la expresión (cuando estábamos en buenas) para referirse, en este caso, a un determinado periodo de tiempo en el que se produce un movimiento (vino el ciclón Flora) muy relacionado con el objetivo argumental de la conversación:

(3)      Cuando vino aquí Chano Pozo, vino a ver que en Los Hoyos [3] se bailaba rumba todos los domingos…

(4)      Cuando cumplí mis dieciocho años automáticamente vino un oficial a mi casa a entregarme una citación de la unidad militar de San Lorenzo puesto que tenía que pasar el servicio militar…

(5)      Yo empecé a trabajar en 1946 estuvimos luchando y cuando estábamos en buenas vino el ciclón Flora/que devastó la finca de mis padres por completo

22En otros casos, las coordenadas espaciales donde se situaron los eventos referidos se establecieron a partir de la descripción de un movimiento con destino explícito (vinieron para acá, íbamos a la escuela, entré a la universidad); en el último ejemplo, la utilización de la forma verbal (cuando yo entré a la universidad) muestra una reinterpretación de las características espaciales objetivas asociadas al parámetro de interioridad (cuando yo comencé a estudiar en la universidad):

(6)      Mis padres vivían en aquel tiempo en otra provincia/de ahí vinieron para acá//yo nací aquí…

(7)      Yo nací antes del triunfo de la Revolución y no había este desarrollo que hay hoy en día//cuando aquello íbamos a la escuela casi a los siete años

(8)      Uno tiene que adaptarse en la vida a todo/cuando yo entré a la universidad aquello fue algo impactante para mí/

23En (9) se menciona un movimiento hacia el espacio enunciativo que nunca se produjo (nacieron aquí/ no vinieron de ningún lugar) para indicar el origen de la tradición que se cuenta, aunque se proyecta, en otro momento, un cambio de localización espacial (las exportamos nosotros hacia otros lugares) que legitima los hechos contados. Se puede realizar, además, en este caso, una lectura deíctica en el empleo del verbo exportar (al indicar un desplazamiento hacia una posición siempre distinta a la del hablante), como también ocurre con el sustantivo extranjero en el ejemplo (10) (unas personas que se habían ido al extranjero):

(9)      En esa zona/ahí en la esquina/se preparaba una gran olla donde todo el mundo aportaba a esa sopa/los pedacitos de carne que lo amarraban en una soguita de pita y traían del matadero/que aportaban una vianda y demás/se cocinaba/en una fogata bien grande/las personas buscaban la leña y se repartía entre todo el conglomerado de esta zona/se llamaba la sopa de los negros o la sopa de Los Hoyos// esas características son genuinas/son autóctonas/se tomaron de aquí y nacieron aquí/no vinieron de ningún lugar/sin embargo, sí las exportamos nosotros hacia otros lugares

(10)   Se le quemó la casa/tuvieron que tumbar paredes/tumbar el techo/perdieron casi todo y tuvieron que sacar todas las personas que vivían aquí/a la calle para protegerlos del fuego/para que no los devorara el fuego//el señor no tenía nada más que eso para vivir/pero un día le dieron una casa entre M y la otra calle/una magnífica residencia de unas personas que se habían ido al extranjero y le dieron la casa del señor

24El fragmento (11) describe una costumbre funeraria; puede notarse el uso de verbos direccionales (salir-entrar) en los que no solo se conceptualiza la trayectoria, sino que aparece además focalizada en el origen y el destino (salen de su casa-entran en el cementerio-salen del cementerio). Otros aspectos que merecen comentarse son, por un lado, el empleo de volver en (se le despide el duelo/entonces vuelve la conga), pues adquiere en este contexto otro significado (se le despide el duelo/entonces suena nuevamente la conga); y, por otro, el uso de subir en (desde el primer momento del toque y están haciendo esas cosas se suben) donde refiere cuestiones pertenecientes a la religiosidad popular y no desempeña su papel semántico al expresar relaciones espaciales:

(11)   Cuando muere un músico de la conga/sea quien sea/lo primero que se le hace es un homenaje en su casa/en el lugar donde lo están velando/allí la conga se reúne/tomamos el acuerdo de lo que vamos a hacer/reunimos los músicos/lo uniformamos// entonces fijando el horario para salir /entonces la conga toca dos o tres números tradicionales y luego entonces salen tocando hasta el cementerio/entonces como está prohibido entrar por el público/porque el público se pone muy malcriado/la conga para/entonces entran los instrumentos sin tocarlos/entonces se le despide el duelo/ entonces vuelve la conga y las personas salen con ella//hasta la gente/el personal que baila se suben…

25Relacionado con lo anterior, en (12), donde se narra una de las tradiciones de la conga, la muy conocida invasión [4], puede observarse el empleo de un verbo deíctico orientado en el eje gravitatorio (se pidió permiso y bajó desde Trinidad/Moncada/Martí/ con un millón de gente bailando y gozando), que describe un desplazamiento con una extensión a partir de diferentes puntos de referencia (desde Trinidad hasta Martí). Por otro lado, el significado del componente deíctico expresado en cuando vino el ritmo de la conga se refiere concretamente, en este contexto, al momento en que se escuchó el ritmo de la conga:

(12)   Cuando tuvimos un acto en la placita de Santo Tomás en la clausura de la semana de la cultura santiaguera ((...)) cuando vino el ritmo de la conga con la corneta china/se pidió permiso y bajó desde Trinidad (*)/Moncada/Martí/ con un millón de gente bailando y gozando/eso se hacía siempre para esa época//vi también como picaron a una mujer en la conga/vi que la mujer fue sangrando/fue una herida muy grande/fue en aquí en el abdomen(*)//incluso vi que las vísceras estaban afuera/la cargaron rápido/se la llevaron en un carro...

26En (13) el hablante refiere con la expresión los instrumentos se les bajaban que los tambores, como consecuencia del toque continuado, se pusieron fláccidos; en este caso se produce una localización deíctica inherente. Si bien la dimensión vertical suele organizarse universalmente a partir del eje cielo-tierra, en el ejemplo el eje utilizado es el que proporciona la superficie del tambor:

(13)   Cuando la conga salía tocaba tres cuadras y había que parar /no porque se cansaban los músicos sino porque los instrumentos se les bajaban y entonces ellos tenían que sacar los periódicos del bolsillo/hacer una candela/una fogata y darles calor para tensarlos y entonces poder seguir tocando

27Interesante resulta en (14) las ojeras nos llegaban a la boca el uso del verbo deíctico para establecer una localización en el cuerpo humano; en este propio ejemplo, el verbo meter, por otro lado, no señala la dimensión interior (nadie se metía si tú no ibas al aula, si no bajabas a comer, si salías de la escuela/si no entrabas), sino que es utilizado con otro significado (a nadie le interesaba si tú no ibas al aula, si no bajabas a comer). La partícula condicional aporta a la interpretación, pues presenta los hechos a partir del cambio de localización constante:

(14)   Lo bueno de todo era que en la beca no te controlaban/nadie se metía si tú no ibas al aula/si no bajabas a comer/si salías de la escuela/si no entrabas//también se podía salir a otros lugares//hubo un tiempo que cogimos de ir a la playa, que eso era muchachos van y muchachos vienen de la playa/llegábamos y entonces salíamos para cualquier centro de recreación nocturno y al otro día íbamos para el aula que las ojeras nos llegaban a la boca...

28     Relacionado con el comentario anterior en (15), el verbo llegar indica el punto final de un trayecto (cuando llegué al noveno grado) que se hace corresponder con un determinado lapso de tiempo:

(15)   Me puso en la escuela de música en la Vasfuentes, que es una escuela taller/no tiene mucho prestigio/para mí/fue muy importante en mi vida, pero lamentablemente esta escuela no tiene mayor nivel/no está al nivel de otras escuelas de música en el país/cuando llegué al noveno grado no pude continuar/intenté pero Dios tiene el control de todo y él sabe las cosas...

29La interpretación en (16) de la carne venía a la carnicería, el yogurt no viene todos los días depende de la existencia de una base de conocimientos compartidos entre los interlocutores que permiten anclar las formas deícticas a la situación comunicativa en que son emitidas; debido a la personificación producida, el objeto que se desplaza adquiere el sema de (+) animado, otorgando entonces a la expresión en su conjunto otro significado (la carne la vendían frecuentemente; el yogurt no lo venden todos los días).

30En el ejemplo (17), el verbo denota un movimiento hacia el hablante pero en sentido abstracto (de dónde me vino esa idea) adquiriendo, de esta forma, valor reflexivo; es empleado para autentificar sus criterios y reflexiones personales. En el último fragmento (18) se observan dos empleos diferentes del adverbio (ahí). Primeramente indica cercanía de un movimiento que se orienta hacia la meta (se decía ahí vienen los congos) y, en el otro, un uso anafórico (vienen los congos de ahí se deriva la palabra conga) relacionado con elementos que han aparecido previamente en el enunciado:

(16)   Comíamos carne variada/la carne venía a la carnicería semanalmente/la alimentación nos hace falta porque ya estamos viejos/entonces el yogurt no viene todos los días/pero bueno/la vida antes

(17)   De dónde me vino esa idea/de que un poco se ha deteriorado actualmente esa imagen que tiene que ver con la elegancia del habitante de esta comunidad entonces en aquel tiempo

(18)   Cuando le permitían al cabildo salir y subían por la calle Santo Tomás que se decía ahí vienen los congos/que se supone que de ahí se deriva la palabra conga que usamos actualmente…

31Merece comentarse, en el ejemplo (19), el significado de la expresión viene el tifo, pues expresa las connotaciones semánticas que se pueden adquirir en el contexto; en este sentido la personificación sugiere que la enfermedad está siendo frecuente cerca de la zona que sirve de escenario a la historia contada. En el mismo ejemplo conviene advertir la presencia de ir como auxiliar en una perífrasis de infinitivo en la que no se proyecta un movimiento concreto (no vas a vacunar los muchachos), pues la acción y la carga semántica o significativa se centra concretamente en el segundo elemento (vacunar); de igual forma ocurre en (20), voy a sacar:

(19)   En una ocasión un loco me puso una vacuna/en aquel monte donde vivíamos/entonces llegó y le dijo a mi mamá: Ana /¿no vas a vacunar los muchachos? y mi mamá le dijo: Bueno, no están aquí, y él le dijo/tú sabes que viene el tifo y el que no se vacune se muere y yo estaba escondido y salí corriendo y me puso la vacuna otra vez

(20)   Según como él dice eh ((...)) terminaba un carnaval/el mismo día/el último día del carnaval/que cogen la premiación/que ya ellos se sientan en el Foco Cultural de Los Hoyos a festejar el triunfo/y por eso dice: Ya yo tengo lo que voy a sacar el año próximo//esas tradiciones desde aquel tiempo se conservan

32En (21), (22) y (23) resultan interesantes algunos usos discursivos de los deícticos analizados; como, por ejemplo, la manera de enmarcar un determinado lapso de tiempo a partir del empleo de un verbo deíctico con foco en la meta (viene de lunes a viernes); o en llevé el departamento al primer lugar, donde no se produce un movimiento orientado hacia una posición distinta de la ubicación del hablante, pues refiere, en este caso, el empeño personal y la constancia en el trabajo del productor del texto. En el último fragmento (23), la construcción estativa aquí estoy, cuyo significado básico se relaciona con la coordenada espacial de la enunciación, actúa en ese contexto como respuesta afirmativa ante una posible petición que le antecede (si me llaman):

(21)   Lo que hice fue que pedí la baja y me dediqué a estar aquí/todo eso duró desde el 2003 hasta el 2010, que fue que se graduó//ahora me dedico aquí a los nietos/la niña la tengo en la escuela/la llevo/la traigo porque ellos viven distantes y la traigo para acá y cuando comience preescolar viene de lunes a viernes

(22)   Me fui para la escuela del partido/acepté irme para la escuela de economía en Aguadores y llevé el departamento al primer lugar/hoy por hoy me encuentro aquí en la casa/jubilado y agradecido de la Revolución…

(23)   Así estuve durante los cinco años hasta que por fin vine para aquí y continúo trabajando como enfermera en el policlínico//ahora están evaluando los potenciales de las enfermeras que ya fuimos a Venezuela, pues estamos propuestas para ir a Brasil y si me llaman/aquí estoy…

33En (24) el verbo de desplazamiento (llegar), que focaliza la parte final de la trayectoria y su acción culmina al alcanzar la meta, es empleado en un enunciado (aquí, esperando que me llegue la hora definitiva) con otro sentido; el hablante hace recaer la acción sobre sí mismo para atenuar la carga semántica (yo estoy aquí esperando la muerte). En este caso, el tiempo discurre hacia el enunciador, que se queda inmóvil; el origo espacial se traslada metafóricamente al origo temporal. En el último fragmento, (25), el significado de (tú llegas a la conclusión) implica, en este contexto, un proceso acumulativo que presupone la existencia de una trayectoria recorrida antes de alcanzar la meta (esta zona es la mejor):

(24)   Yo fui una gente que me cuidé mucho de no cometer errores y mira hoy como todo el mundo tiene su casa y todavía no he terminado la mía/por ser bueno y honrado//antes la gente me respetaba/yo voy a las reuniones, y todo eso se valora, pero ya estoy cansado/sigo con un salario bajo y aquí/esperando que me llegue la hora definitiva.

(25)   Tú vas a La Habana/Martí/tú ves aquí/Martí/en Matanzas te hablan de Martí/hasta en canción se escucha Martí//así tú llegas a la conclusión de que esta zona es la mejor.


A modo de conclusiones  Volver al inicio

34Tras el estudio realizado puede afirmarse que los verbos deícticos de movimiento fueron las categorías espaciales empleadas para indicar desplazamientos que se orientan desde la posición del hablante (ir, salir, llevar); las trayectorias hacia el punto de anclaje referencial fueron poco frecuentes (venir, traer, llegar); así como los movimientos hacia la dimensión interior (entrar) y vertical (subir, bajar). El siguiente cuadro resume los datos estadísticos que apoyan estas regularidades:

Figura 2: Resumen de la frecuencia de uso del total de los verbos deícticos

presentes en la muestra analizada

35La utilización de los verbos deícticos posibilitó, por otro lado, la aparición de una gama compleja de empleos, como son: la reinterpretación de las características espaciales objetivas asociadas al parámetro de interioridad, el significado conceptual del movimiento y la extensión del sentido de dirección. Estos usos evidenciaron los múltiples valores semánticos que se pueden adquirir en el contexto, los cuales se relacionan, en cada caso, con el objetivo argumental de la conversación en particular; para ello, los deícticos espaciales son situados en contextos pertinentes que permiten dotar de esa interpretación significativa a estas expresiones lingüísticas a partir de la existencia de una base de conocimientos compartidos entre los hablantes.

36El estudio realizado demuestra que estas formas lingüísticas son de interés, tanto desde el punto de vista de la teoría gramatical como desde la óptica de su comportamiento discursivo, pues adquieren plenitud referencial dentro del contexto pragmático en que son utilizadas.


Bibliografía  Volver al inicio

Cifuentes Honrubia, José Luis (1989). Lengua y espacio. Introducción al problema de la deixis en español. Alicante: Universidad de Alicante.

Cisneros Jústiz, Ramón (1981): Pequeño managüí de cosas nuestras (curiosidades filosóficas). Santiago de Cuba: Editorial Oriente.

Coseriu, Eugenio (1978). Gramática, semántica y universales. Madrid: Editorial Gredos.

Escavy Zamora, Ricardo (2009). Pragmática y textualidad. Murcia: Universidad de Murcia.

Silva-Corvalán, Carmen (2001): Sociolingüística y Pragmática del español. Washington DC: Georgetown University Press.

Talmy, Leonard (1985). “Lexicalization Patterns: Semantic Structure in Lexical Forms”. En Timothy Shopen (ed.). Language Typology and Syntactic Descriptions, III: Grammatical Categories and the Lexicon. Cambridge: Cambridge University Press, 57-149.

Traugott, Elisabeth (1987). “On the Expression of Spatio-Temporal Relations in Language”. En Joseph H. Greenberg, Charles A. Ferguson y Edith A. Moravcsik (eds.). Universals of Human Language, III. Stanford: Stanford University Press, 369-400.

Sanromán Vilas, Begoña (2012). “La representación de las relaciones espaciales en la descripción de los verbos de apoyo”. En J. Apresjan et al. (eds.). Meaning, Texts and other Exciting Things: A Festschrift to Commemorate the 8th Anniversary of Professor Igor Alexandrovic Mel’čuk. Moscú: Jazyki Slavjanskoj Kultury, 538-553.

Waluch de la Torre, Edyta (2007). Análisis contrastivo de las preposiciones espaciales en español, portugués y polaco. Tesis doctoral inédita. Universidad de Varsovia/Universidad de Granada.


Convenciones gráficas utilizadas  Volver al inicio

/ Pausa corta inferior al medio segundo.
// Pausa entre medio segundo y un segundo.
/// Pausa de un segundo o más.
((...))  Fragmento indescifrable.
¿ ? Interrogaciones.
¡ ! Exclamaciones.
(en)tonces Reconstrucción de una unidad léxica que se ha pronunciado incompleta.
Ah, ee Interjecciones y vocalizaciones .
(*) Gestos e indicaciones de tipo no verbal.


[1] El proyecto ADESSE (Alternancias de Diátesis y Esquemas Sintáctico-Semánticos del Español), en la Universidad de Vigo, ha creado una importante y extensa base de datos con información sintáctico-semántica de estos verbos, definidos a partir de criterios fundamentalmente semánticos.

[2] En el Anexo se presentan las convenciones gráficas utilizadas.

[3] Según el articulista Cisneros Jústiz (1981), el barrio adoptó tal nombre “en razón de las excavaciones hechas para extraer tierra y desecar la parte baja de la ciudad que estaba cubierta por las aguas del mar en amplios tramos. Por quedar los huecos en donde se extraía la tierra, el pueblo se dio en llamar a este sitio donde había más de un bohío como el barrio de los hoyos de sacar tierra, que con el tiempo tan solo quedó como Los Hoyos”.

[4] Se denomina invasión a la visita que realiza la conga, agrupación músico-danzaria, a otros barrios, llevando tras sí gran cantidad de personas.



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